Blogging en Voronezh

Día 28 – Lunes 22 de julio – Voronezh (0km)

Esta mañana entré en la cocina y me encontré con dos chicas de Moscú que iban de camino a Azerbaiyán y Georgia. Empezamos a hablar y una de ellas me dijo que también tenía moto pero estaba en Moscú, una Triumph. Me dijo un par de webs muy activas en el mundo de la moto en Rusia, una de ellas para ayudar a moteros que tengan problemas en la carretera, y me dio su número por si necesitaba ayuda durante el viaje. Muy simpáticas.

Decidí pasar la mañana visitando la ciudad y luego volver al hostal por la tarde para escribir todos los posts que no había escrito estos últimos días. Como suele pasar, Voronezh era una ciudad mucho más bonita de lo que me esperaba, me paseé por sus calles, bajé hasta el río, volví al centro, encontré un sitio para comer y escaparme de la lluvia un rato, y volví al hostal.

IMG_7213

Cuando llegué a la puerta vi una GS con matrícula de Serbia. Era de una pareja que iban hacia el este, sin un plan fijo, seguramente tan lejos como Vladivostok. Pasamos mucho rato hablando de viajes y motos en la cocina y me dieron unos cuantos consejos sobre la ruta hacia el NordKapp, ya que algunos de sus amigos habían estado allí. Se fueron a dar una vuelta y yo me pasé el resto de la tarde escribiendo, lo que me tomó mucho más tiempo de lo que había previsto.

Anuncios

Tres moteros en Volgograd

Día 14 – Lunes 8 de Julio – de Luhansk a Volgograd (506km)

Ningún problema en la frontera hoy. La burocracia rusa fue más fácil de lo esperado, simplemente tardé un rato en cumplimentar todos los formularios de inmigración e importación temporal de la moto y luego me dieron la bienvenida a Rusia, los guardias de frontera eran mucho más simpáticos que los ucranianos. Las carreteras eran bastante buenas durante casi toda la mañana, y cuando me paré en una pequeña área de descanso, un camionero que pasaba paró el camión y dio marcha atrás hasta donde yo estaba. En ruso, me preguntó de dónde venía y cuando le expliqué que venía de Barcelona e iba a Mongolia se sorprendió mucho y me deseó suerte. Al cabo de un rato un hombre mayor y su hijo detuvieron su viejo Lada, se bajaron y me dijeron algo señalando la moto. De los gestos que hacía el hombre entendí que él también tenía una moto en su pueblo, y luego cogió mi libreta de direcciones, que había sacado para llamar a mi anfitrión en Volgogrado, y apuntó su nombre y dirección, haciendo gestos que daban a entender que podía dormir en su casa si lo necesitaba. Solo llevaba unas horas en Rusia, pero la gente que había encontrado eran de lo más agradable y servicial que había visto.

Un par de horas más tarde llegué a Volgogrado para encontrar un atasco enorme, y cuando miré el GPS no podía creer mis ojos: ya estaba en la ciudad y el trasto decía que aún me quedaban 30km hasta casa de mi anfitrión. Al cabo de una hora de locura circulatoria rusa llegué allí y descubrí que Volgogrado es una ciudad enorme; se extiende a lo largo de unos 80km en ambas orillas del río Volga a pesar de tener sólo 1,5 millones de habitantes.

Me paré enfrente de la puerta de mi anfitrión y esperé que llegase alguien, y me sorprendió mucho ver que la novia de mi anfitrión llegaba acompañada de otros dos couch surfers que también estaban en el piso… ¡y que eran también moteros!

DSCN0175

Uno de ellos, Lex, de Holanda, iba en su vieja Transalp hacia Georgia y Turquía, y Martin, de la República Checa, iba en su GSA más o menos por la misma ruta que yo, pero a diferencia de mí, iba a visitar todos los Stans, mientras que yo solo haré Kazakhstan. La novia de nuestro anfitrión me dijo que dejase las cosas en el piso t me duchase y nos llevó a dar una vuelta. No cogí el teléfono ni nada más, ya que pensaba que sería una rato, pero nos embarcamos en un tour nocturno de la ciudad de Volgograd y no volvimos al apartamento hasta bien pasadas las dos de la madrugada. Estaba totalmente agotado, pero había valido la pena sin lugar a dudas; visitamos los monumentos más importantes de la ciudad conmemorando la batalla de Stalingrado, y eran algo imponente de ver a esa hora de la noche, sin calor y sin turistas. Una experiencia maravillosa.

IMG_7116