Sexta marcha

Día 19 – Martes 16 de Agosto – De Skopje a Blagoevgrad (225km)

Hoy fue, quizá por primera vez desde hacía bastante – un día bastante tranquilo en cuanto a visitas, excursiones y exploraciones. Subimos a las colinas al sur de Skopje antes de dejar la ciudad para ver las vistas desde la cruz del milenio, una estructura de 66 metros de altura construida para conmemorar 2.000 años de cristianismo. Nos llevamos una decepción al ver que solo era accesible por telecabina, no por carretera, pero había buenas vistas desde el aparcamiento donde terminaba la carretera y disfrutamos de unas vistas excelentes de la ciudad que añadieron un elemento más a la lista de lugares de los que mis impresiones de Skopje se alimentaban: Barcelona vista desde las colinas de Collserola.

20160816043255Dejamos la ciudad por la autopista y en el cuadro de la moto vi algo que no había visto desde hacía bastante tiempo: ¡la sexta marcha! Cubrimos bastante distancia (bastante aburrida) antes de que se terminara la autopista, que por cierto no es que estuviese en muy buenas condiciones para lo que nos costó en peajes. Se terminaba en Kumanovo, desde donde una carretera nacional normal que culminaba en un tramo de largas y fantásticas curvas colina arriba nos llevó a la frontera con Bulgaria.

De todas las fronteras que habíamos cruzado esperaba que esta fuese con diferencia la más fácil y rápida; dejar un país generalmente es cuestión de un par de minutos y entrábamos en la UE con pasaportes de la UE y un vehículo registrado en la UE con seguro de la UE, pero por alguna razón que desconocemos los macedonios se tomaron su tiempo para comprobar cada uno de los pocos coches en la fila y los papeles de sus ocupantes, y aun fue peor para entrar en Bulgaria. Me sentí tentando de hacer eso que se ve tanto en las películas, donde los americanos que están en el extranjero claman ‘¡soy un ciudadano americano!’ a la que algo no cuadra, y ponerme a gritar ‘¡soy un ciudadano de la UE, dejadme entrar!’

Una vez en el otro lado aun nos quedaba un buen rato hasta nuestro destino del día: Blagoevgrad, una pequeña ciudad situada entre los parques naturales de Rila y Pirin. En principio íbamos a pasar solo una noche aqui hasta que tuviéramos información de la zona y decidiéramos a dónde ir luego, pero el hotel resultó ser barato y muy agradable, y vimos que la excursión que queríamos hacer al día siguiente estaba a tan solo una hora de allí, así que decidimos quedarnos dos noches.

20160816113552Por la tarde fuimos a ver la ciudad y comprar provisiones para la excursión, y Nat tuvo otra lección sobre barrios obreros en Europa del este

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Kayak en el cañón Matka

Día 18 – Lunes 15 de agosto – Skopje al cañón de Matka y vuelta (37km)

Los efectos de la inundaciones en el centro de la ciudad apenas eran visibles aparte de en los bordes del río, donde se podían ver desechos y ramas. Aparte de la ciudad en sí, el otro motivo de nuestra visita a Skopje era el cañón de Matka, que queríamos explorar en kayak.

Me temía que fuera peligroso por culpa de las inundaciones, pero resultó que hay una presa que forma el lago Matka y regula el caudal del agua, además del hecho que las inundaciones habían afectado la zona norte de la ciuadad y el cañón está al suroeste, así que Goran nos aseguró que no había ningún problema. También nos descubrió algo que desconocíamos: en el lago se encuentran las cuevas de Vrelo, unas cuevas bastante grandes con interesantes formaciones de estalactitas y estalagmitas y dos lagos en su interior. También nos dio indicaciones para llegar a la boca del cañón, que está a tan solo 18km de la ciudad.

Al poco de salir del hostel me acordé de las indicaciones de Goran (‘recto, imposible perderse, imposible perderse’) mientras el GPS nos llevaba a través de una estrecha carretera que cruzaba un barrio a las afueras de Skopje donde vimos exactamente ningún indicador que apuntara al cañón. El única que encontramos fue ya al llegar, así que una vez más me alegré enormemente de tener el GPS.

La carretera terminaba en un pequeño aparcamiento donde no parecía haber ningún sitio que alquilara kayaks (ni lago), pero se veía una carretera más estrecha que salía de la esquina opuesta, así que por ahí nos metimos con la moto. Se volvía mucho más estrecha unos metros más arriba, y nos dimos cuenta de que era un camino para peatones, así que aparqué la moto en un rincón donde se ensanchaba y Nat se avanzó a preguntar por el lago y los kayaks.

DCIM123GOPROResultó que la presa estaba justo a la vuelta de la esquina, y el sitio de los kayaks unos cinco minutos más lejos. Mientras nos cambiábamos la ropa de moto, un guarda de seguridad, sin duda de la presa, pasó por allí y le pregunté si había problema para dejar la moto allí. Levantó un pulgar y señaló a una cámara de seguridad que yo no había visto antes.

20160815045039Tras un corto paseo llegamos a un sitio donde las paredes del cañón se abrían un poco y había un restaurante y un pequeña caseta de madera con unas escaleras que bajaban a un embarcadero donde había tres barcos y varios kayaks de plástico amarrados. Nos dijeron que un par de horas era suficiente para llegar a las cuevas, visitarlas y volver en kayak, y que también ofrecían viajes en barco. Viendo que el kayak era muy poco más caro y duraba mucho más, además de darnos más libertad, alquilamos uno.

20160815063542Esta era la tercera vez que Nat y yo usábamos un kayak, y me alegra decir que tras ser capaces de ir de compras a IKEA sin discutirnos, remar un kayak en línea recta sin soltarse improperios es una clara señal de que nuestra relación es sólida.

20160815063415El trayecto por el lago hasta las cuevas nos brindó unas vistas excelentes, y llegamos a destino antes de lo que esperábamos. Tras unas maniobras un tanto amateurs, amarré el kayak a las escaleras que subían a las cuevas y desembarcamos justo cuando llegaba otro barco con un pequeño grupo de turistas.

20160815054801La coincidencia no podía ser más oportuna, pues no teníamos linternas y nos habían dicho en la caseta de los kayaks que las cuevas estaban iluminadas pero el generador lo ponían en marcha los guías que llegaban en barco con grupos. Nos unimos a los que acababan de llegar y aprovechamos la luz y la explicación.

20160815060331Las cuevas eran fascinantes, y parece que hay mucho más debajo del agua, al menos otras tres cuevas según nos dijeron. No se ha explorado todo aun, y se dice que pueden ser las cuevas submarinas más profundas del mundo. No puedo imaginar la sensación de claustrofobia que se debe experimentar en esas situaciones, nadando hacia adelante por huecos estrechísimos sabiendo que no hay superficie a la que salir si algo falla.

Nos tomamos el trayecto de vuelta con mucha más calma sabiendo que teníamos tiempo de sobra, y cuando llegamos a la caseta nos dijeron que el corto trayecto para cruzar el cañón hasta la otra orilla, desde donde un sendero salía montaña arriba hacia una iglesia, era gratuito para los clientes que habían alquilado un kayak, así que aprovechamos para ir a visitar la iglesia. Cuando nos bajamos tras el corto viaje, el chico nos advirtió sobre el calor a esas horas y nos enseñó una placa de hierro y un martillo colgando de un árbol y nos dijo que lo usáramos para llamar el barco de vuelta.

20160815073915Me considero un buen montañero, pero casi me muero en la subida hasta la iglesia con aquel calor… al menos la visita valía la pena, la iglesia estaba en una pequeña esplanada en un collado donde también había una fuente e instalaciones de picnic y acampada para la gente que hacía el camino de 16km que llega al cañón desde Skopje, al otro lado de la montaña.

20160815073517De vuelta paré a recoger mis calzoncillos, que se habían mojado en el kayak y que había dejado tendidos al sol en la subida, y cuando llegamos a la orilla usamos el intercomunicador para llamar el barco.

El GPS nos llevó por un camino mucho más directo a la vuelta, que imagino que era el que Goran me había querido explicar el día anterior, y volvimos al mismo restaurante para una comida muy tardía, ya que tanto los platos como el servicio había sido excelentes el día anterior. Allí estuvimos charlando mucho rato con Ace, nuestro camarero, que nos contó, entre muchas otras cosas, que había estado trabajando de voluntario para ayudar en las inundaciones y se quejó de que la ayuda se estaba repartiendo de forma desigual según a qué partido estuvieran afiliados los afectados. Si visitáis Skopje, os recomiendo el restaurante, Etno Bar Grill, a la orilla del río en el centro.

¿Skopje o no Skopje?

Día 17 – Domingo 14 de agosto – de Prizren a Skopje (104km)

Hacía una semana, mientras estábamos en Dubrovnik, nos llegaron las noticias de que unas inundaciones relámpago habían afectado Skopje, dejando al menos una docena de muertos y más de 60 heridos tras de sí y dañando las carreteras en la capital y sus alrededores, y que el gobierno tenía la intención de decretar el estado de emergencia.

Después de aquello las principales fuentes de noticias internacionales se olvidaron del problema y a nosotros nos llegó el momento de tomar una decisión sobre si ir hacia allí y pasar dos días, tal y como teníamos planeado, o saltarnos Macedonia y pasar a Bulgaria. Teníamos una reserva en un hostel en Skopje, así que escribimos a nuestro anfitrión y le preguntamos por la situación, y nos respondió al momento asegurándonos que no había problema ni en la ciudad ni en los alrededores.

20160814050122En vez de dejar Prinzen por la carretera principal hacia Pristina y luego girar hacia el sur camino a Skopje, tomamos la R115, una carretera regional que sigue un cañón nada más salir de la ciudad, justo debajo de la fortaleza desde la cual habíamos visto la puesta de sol y luego ascendía a más de 1000m a través del parque natural de Malet e Sharrit.

En el otro lado del parque tomamos la carretera que va de Pristina a la frontera, donde encontramos mucho tráfico y una cola interminable en la frontera.

20160814062021Después de cruzarla el trayecto hasta la capital fue rápido y sin incidentes, pero mi primera impresión de Macedonia fue la peor hasta el momento estas vacaciones; tras todo lo que habíamos visto el paisaje era anónimo, requemado por el sol, con fábricas y naves industriales desperdigadas aquí y allí. Al menos el tráfico no era denso y curiosamente entramos a la ciudad y llegamos hasta el hostel casi sin parar. No está mal para la primera capital que visitamos.

Mi primera mala impresión se desvaneció por completo en el momento en que entramos en el hostel y conocimos a nuestro anfitrión, Goran. Me dejó aparcar la moto dentro del jardín de la casa, nos ofreció una habitación mucho mejor que la que habíamos reservado (que era la más barata, viajamos con un presupuesto ajustado) sin cobrarnos de más y nos dio una explicación completísima de todo lo que había que ver en la ciudad y sus alrededores, con recomendaciones de los mejores bares y restaurantes incluidas. Habiendo absorbido toda esa información y tras una ducha y algo de comer, nos fuimos a ver la ciudad.

Skopje resultó ser mucho más interesante de lo que me esperaba: me dio la sensación de ser una ciudad en estado de flujo, ocupada en transformarse a si misma rápidamente, y que parecía tener un poco de otras ciudades mezclado en un solo lugar.

20160814112842Caminando del hostel al centro vi Varsovia como imagino que debía ser hace unos años, con grandes edificios grises reliquia del comunismo y hoy vacíos, esperando a ser remodelados o destruidos, la mitad del edificio que alojaba la estación principal ya derribado y la otra mitad convertido en el museo de la ciudad, y el antiguo patio de vías, desnudo de raíles, a la espera de su uso futuro.

20160814110335Vi Berlín en el frenético ritmo de construcción en el centro, en los edificios modernos creando centros alternativos. Vi un guiño a Praga en las muchas estatuas que adornaban los dos nuevos puentes peatonales y las orillas del río en un homenaje a las figuras más prominentes de las artes, cultura, educación, política y religión de Macedonia.

20160814120404Vi Sarajevo en el casco antiguo, caminando por sus calles adoquinadas llenas de pequeños comercios con fachada de madera y cristal, hombre tomando té en pequeños cafés y la visión fugaz de una mezquita entre tejados viejos.

20160814123619Vi hasta una pincelada de Londres en los autobuses rojos de dos pisos que dan servicio a la ciudad.

20160814110347Absorbimos todo eso, no sabíamos nada en absoluto de la ciudad y cuando llegamos aquí no teníamos expectativas ni nociones previas, de modo que éramos un lienzo en blanco donde la ciudad podía pintarse a si misma en su forma más pura. Contemplamos otra puesta de sol desde otra vieja fortaleza y luego disfrutamos de una cena de comida tradicional macedonia en un restaurante recomendado por Goran.

20160814131208Siempre digo que cada capital tiene una personalidad única y muy poderosa, y esta no era la excepción. Paseamos con calma de vuelta al hostel, felices de no habernos saltado la ciudad.

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