Rider1000 – 4ª Edición

La Rider1000 es un evento de resistencia no competitivo que consiste en hacer 1000 kilómetros por Cataluña empezando y finalizando en la ciudad de Manresa. El pasado fin de semana se celebró la cuarta edición, y participé por segunda vez.

La descubrí el año pasado solo un día antes de que las inscripciones para la anterior edición cerraran y no tuve tiempo de enredar a nadie para que se apuntara conmigo. Este año, sin embargo, logré convencer a dos amigos de que sería una idea genial levantarnos antes de las 6am y pasarnos 20 horas encima de la moto casi sin parar por carreteras de curvas. No solo eso, tres amigos más que son relativamente nuevos en esto de las motos decidieron apuntarse a la versión de 500km.

Con más tiempo para planificar el tema decidimos intentar no repetir mis errores del año anterior. Primero: apuntarse temprano. La salida comienza a las 6:00 en orden de inscripción, lo que significa que el año anterior yo fui el penúltimo en salir, a las 7:15. Para cuando se puso el sol estaba llegando al control de Horta de Sant Joan, en el punto más alejado de la meta en Manresa, y me quedaban cuatro horas y media de moto a oscuras. Terminé a la 1:17. El segundo error fue no reservar alojamiento para esa noche; pensé que simplemente volvería a casa al terminar, pero añadir 50km a esos 1000 que ya llevaba fue demasiado.

Con eso en mente, intentamos conseguir una hora de salida de las primeras, pero parece que la popularidad de la Rider va en aumento y a pesar de que nos inscribimos tan solo dos horas después de que abrieran las incripciones nos tocaron los números 578 y 579 y hora de salida a las 7:35. Bueno, al menos sí evitamos el segundo error y reservamos un apartamento en Manresa para todo el fin de semana.

Había previsión de lluvia en toda Cataluña para el sábado. Nos despertamos a las 5:45 y cuando llegamos a la carpa de la organización para recoger el desayuno el cielo estaba completamente cubierto, pero no llovía. Comimos el bocata y el café y llevamos las motos hasta la fila de salida que nos correspondía.

Unos minutos más tarde llegó nuestro turno: nos sellaron el pasaporte, comprobaron y anotaron los números de inscripción, nos hicieron una foto delante de una pancarta con los patrocinadores tan rápido que ni pude ponerme en una posición decente (no voy a colgar esa foto) y nos pusimos en fila tras la línea de salida, preparados para nuestro turno. A las 7:35 clavadas subimos a la rampa de salida, esperamos un minuto para dejar hueco con los 6 participantes delante nuestro y ¡nos dieron la salida!

Teníamos 72km hasta el primer control, el primer trozo en carretera nacional buena, y al igual que en la edición anterior, la perspectiva de 850 moteros ansiosos de hacer kilómetros lanzándose a la carretera casi a la vez era demasiado tentadora como para que la policía la dejase escapar: montaron un radar y tenían por lo menos un coche patrulla camuflado en ese tramo de carretera. Tuvimos suerte y unos moteros que venían en sentido contrario nos advirtieron, pero otros no salieron tan bien parados y comenzaron el día con 300€ menos en la cartera. La policía debió recaudar lo suficiente para comprar varios coches patrulla nuevos para la comarca…

R01La ruta se volvió interesante al cabo de poco cuando dejamos la carretera principal por una mucho más estrecha en Queralt, con una pendiente del 18% que puso a prueba las motos.

Mucho moteros iban con prisa para quitarse de en medio tantos kilómetros como fuera posible al principio del día y algunos tomaban riesgos innecesarios al adelantar. No tardamos mucho en encontrar una moto que había ido a parar al sembrado al lado de la carretera. Por suerte su dueño estaba bien.

Nos pusieron el primer sello del pasaporte en Les Pobles, y nos lanzamos a por la segunda etapa más larga del día: 96km hasta el El Lloar.

R02Tras un inicio del día frío y nublado salió el sol y pudimos disfrutar de una de esas salidas en que todo es perfecto: la carretera, el tiempo, el paisaje… estábamos en el corazón de las montañas del Montsant. Paramos solo un momento en el segundo control antes de seguir con otros 53km más hasta Prat del Compte, a donde llegamos a las 11:42, casi media hora antes de lo que mis cálculos originales indicaban, así que nos tomamos el tiempo de descansar un poco.

R03Mientras dábamos cuenta de un bocadillo para almorzar oímos a un grupo de gente en GSs hablar de un accidente que acababa de pasar a la salida del pueblo: parece que al poco de salir de Prat del Compte la policía había puesto otro radar móvil tras unos arbustos en una recta larga. Aparentemente una GS que se percató del control frenó de golpe para evitar una multa y una GSXF 650 que venía detras no la pudo evitar y terminó en el suelo. el resultado fue solo una palanca de cambios y una pata de cabra doblados en la GS y dos moteros ilesos, el del suelo con más plástico roto en su moto. Se podría decir que poniendo un radar en un tramo recto perfectamente seguro, sin cruces y con visibilidad perfecta, la policía había causado un accidente en vez de evitarlo. Al salir de Prat del Compte (bien lentitos, por supuesto) vimos el coche patrulla con el radar y al lado un motero con cara de poca felicidad y su moto, ahora naked, esperando la grúa.

Giramos a la derecha al cabo de poco para tomar la carretera que conecta con Bot a través de la Serra de Pàndols. El siguiente control estaba a unos simples 23km, pero esta era la carretera más estrecha y revirada que íbamos a encontrar en todo el día.

R04Tan estrecha, de hecho, ¡que habían instalado espejos en algunas curvas para poder ver si venía alguien de cara! Por suerte la carretera estaba vacía aparte de los participantes de la Rider, que íbamos todos en la misma dirección.

Aún teníamos sol cuando llegamos a Batea, el punto más al suroeste de nuestra ruta, pero cuando salimos de nuevo a la carretera en dirección nordeste vimos que nos esperaban nubarrones negros.

R05La mayoría de la gente imagina que la parte más dura de la Rider1000 son los últimos 3 o 400 kilómetros, cuando oscurece y aún te queda un buen rato para la llegada, pero he descubierto en mis dos veces aquí que una vez superados los 500km el cuerpo se acostumbra, coge un cierto ritmo y se instala en una rutina serena de ir haciendo kilómetros en cualquier condición. No, la parte más difícil para mí en esta edición fue el momento entre los 250-300km. No era un tramo particularmente largo (59km), íbamos bien de tiempo, no llovía, no hacía demasiado frío y la carretera era bastante buena, pero me había empezado a doler la espalda (cometí el error de llevar una mochila con agua y comida en vez de atarla al asiento), las lentillas se me comenzaban a secar y me di cuenta de que apenas habíamos cubierto una cuarta parte del recorrido. Durante los últimos 20km más o menos fui detrás de un tipo en una Kawasaki con un tubo de escape IXIL que hacía un ruido horrible, e iba a esa velocidad tonta que es demasiado para poder adelantar en una carretera sin un solo tramo recto pero demasiado lento como para perderlo de vista. Para cuando llegamos a Margalef tenía un principio de dolor de cabeza, y para empeorar las cosas me di cuenta de que me había dejado el ibuprofeno que había metido en la maleta para casos así. Maldita sea.

La organización nos daba de comer en el siguiente control, así que tras ponerme un poco de lágrima en las lentillas para hidratarlas decidimos seguir sin más demora para comer a una hora decente y sobre todo para salir a la carretera por delante del de la Kawa.

Es curioso como funciona el tema del cansancio: en esta siguiente etapa me encontré mucho mejor. Quizá había sido el ruido del escape ese, quizá ya tenía ganas de comer, quizá una parada intermedia a repostar la moto ayudó, o quizá la carretera era más rápida, con curvas más amplias. Sea como fuere, los 89km hasta Montgai se me hicieron cortos y me sentía fresco de nuevo.

R06La calle principal en Montgai estaba atiborrada de todo tipo de motos, cosa sorprendente porque habíamos estado yendo solos casi toda la mañana, encontrando otras motos solo en los controles. O estábamos teniendo mucha suerte con el tráfico, o eramos dos de los pocos siguiendo la ruta recomendada y no cortando de un control a otro por autovías o carreteras principales. En cualquier caso nos sentamos a disfrutar de una buena ración de fideuà (ahí está, comida ligera para volver a la moto), y descansamos un rato al sol, que había vuelto a salir.

IMG-20160507-WA0002Teníamos nubarrones en todas las direcciones, pero parece que estábamos siguiendo los pocos agujeros azules todo el rato.

Era hora de tirar hacia el norte, hacia Pirineos. Si iba a llover al final, era allí donde teníamos más posibilidades de que nos pillara: montañas altas por la tarde.

R07Los siguientes 64km, a la orilla del pantano de Terradets, eran en una carretera rápida, y todo el mundo aprovechó para recuperar tiempo en esta etapa. Pasó tan rápido que tomamos el café de después de la comida allí, menos de una hora después del control previo. Y seguía sin llover.

No íbamos a llegar a Pirineos aún, oh no, nos íban a hacer sufrir para ganárnoslo. Tras Cellers la ruta se desviaba hacia el este en Tremp y luego al sur en Isona, para volver al este hasta llegar al control de Peramola, al otro lado del Segre frente a Oliana.

R08Era justo pasado las 6 de la tarde y aún no habíamos llegado a la mitad. Fue aquí donde mi teléfono se quedó sin batería: error mío, debería haberlo llevado en modo avión y usarlo solo para actualizar Facebook en los controles, pero no caí en ello. Resulta que la mayor parte de la ruta transcurría por zonas sin cobertura y el teléfono iba buscando señal, agotando la batería mucho antes de lo previsto. Aún no había instalado la toma de 12V en la AT, así que ahí terminó el reportaje en directo en Facebook. Lo siento, prometo una logística mejor el año que viene.

R09Sólo teníamos 30km entre Peramola y Solsona cuando la lluvia finalmente hizo acto de presencia. Por suerte fueron solo cuatro gotas, y escampó para cuando llegamos al 10º control y el ecuador de nuestra aventura. Fue aquí cuando nos informaron de que más de la mitad de los participantes ya había pasado el control, confirmando nuestras sospechas de que había gente tomando alternativas más rápidas. Oh, bueno, al demonio con el reloj, nos lo estábamos pasando en grande en las curvas y no íbamos a parar ahora.

El siguiente tramo iba a ser interesante, no llovía, pero la temperatura estaba bajando e íbamos en dirección norte hacia La Seu d’Urgell por carreteritas en la zona de Port del Compte. Fue aquí donde cometí mi único error al planificar la ruta: deberíamos haber cortado por la estación de esquí en vez de dar la vuelta, ya que tuvimos que bajar la montaña hacia el suroeste y volver a subir por el noroeste y perdimos tiempo allí. No importa, el paisaje valía la pena, así que compensó con creces el error.

R10Teníamos 66km hasta el control de Cornellana, en medio de la nada en la montaña, y luego otros 30km hasta la nacional en La Seu.

Las motos iban ya cortas de gasolina para este último tramo, y no encontramos ni una sola gasolinera en ninguno de los pueblecitos por los que pasamos.

R11El sol se puso mientras bajábamos hacia la nacional, pero las nubes nos robaron lo que podía haber sido una puesta de sol espectacular tras los picos nevados. Una vez en la carretera principal nos apresuramos hasta una gasolinera entre La Seu y Alp, el 12º control del día. De camino hacia allí nos encontramos con una densa nube de humo nada más salir de un túnel. Al principio pensé que era una coche que ardía, quizá un accidente, pero luego vimos que era un Volvo diesel cuyo motor había empezado a quemar aceite y se estaba autodestruyendo a pleno gas.

La familia a la que debía pertenecer estaban lo más alejados posible, aterrorizados y posiblemente sin tener ni idea de qué le estaba pasando a su coche. Mi amigo me contó más tarde que la única forma de parar algo así es tapar el conducto de admisión para ahogar el motor, pero a ver quién es el guapo que mete la mano en el motor en esas condiciones sin saber exactamente dónde está.

IMG-20160508-WA0001Ya era de noche cuando llegamos a Alp, y comimos un bocadillo para cenar al lado de una de las estufas de parafina que habían encendido para en el control para mantenerse calientes. Solo vimos unas cinco o seis motos más en este control, y nos preguntamos cuántas debían quedar detrás nuestro.

Era hora de comenzar la parte nocturna de la Rider. Aún nos quedaba mucho camino y cuatro controles para terminar, y comenzaba con la subida a la mítica Collada de Toses. En plena noche. Llegados a este punto podríamos haber tomado un atajo y subir por La Molina, pero estábamos envalentonados y decidimos hacer el puerto entero. Hora de sacar la bebida energética que llevaba reservada en la mochila.

Fue mucho mejor de lo que esperaba, la temperatura solo bajó hasta los 5ºC en la parte de arriba del puerto, y los faros LED de la AT son estupendos. Sin embargo, en carreteras así, aún eché en falta un par de antinieblas para iluminar hacia los laterales, ya que en curvas tan cerradas estaba yendo hacia la oscuridad total al girar, algo que no inspira mucha confianza… al menos podíamos ver los faros si venía alguien de cara. No es que hubiese mucho tráfico tampoco, solo vimos tres coches, y eso ya abajo del todo.

Esta etapa era la más larga del día, 100km entre Alp y el siguiente control en Les Preses, justo al salir de Olot. Por suerte, tras bajar de La Collada la carretera se volvía mucho más rápida y pudimos llevar un buen ritmo los últimos 50km. Encontramos el taller de RODI donde habían montado el control prácticamente desierto, era medianoche justa y nos dijeron que quedaban unos 300 participantes por pasar. Bueno, no íbamos tan mal, teníamos los números 578 y 579 de 850, recordad. Tras llenar el depósito por última vez (por si acaso, solo entraron cinco litros en las motos) volvimos a la carretera.

R12Teníamos ahora por delante 70km de carretera nacional buena y autovía, e hicimos un buen tiempo hasta el siguiente control. Nos sorprendió ver muchas motos en sentido contrario la nuestro en dirección al control que acabábamos de dejar. Imagino que habían ido por el túnel del Cadí para evitar La Collada, pero eso implicaba una vuelta enorme, aunque fuese por carreteras principales.

R12Dejamos la C-17 y entramos en l’Ametlla a las 0:55. Solo un control más antes de llegar a Manresa y la meta. Aquí la mayoría siguió en dirección sur por la C-17 y luego por la autopista por una ruta que eran unos 80km y algo menos de una hora. Nosotros decidimos que a estas alturas ya no importaba sufrir un poco más, y cruzamos recto por en medio de la sierra de Sant Llorenç, aunque ‘recto’ sea un término algo optimista para una carretera que era de todo menos recta.

R14No vimos ninguna otra moto tomar la misma ruta. Llegamos al último control a la 1:58, las chicas que nos sellaron el pasaporte tan aburridas ya estas horas que se habían entretenido sellándose la cara las unas a las otras.

Solo 21km para la meta ya. Bajamos de las montañas con las luces de Manresa ya visibles a nuestros pies, y muchas motos subiendo en el sentido opuesto desde la autopista para conseguir su último sello antes de volver a bajar por el mismo camino.

R15A las 2:37 entramos en el aparcamiento de dónde habíamos salido esa mañana, exactamente 19 horas antes, y cruzamos la línea de llegada.

La Rider1000 es un reto largo y exigente, la mayor parte de esos 1000km se hacen en carreteras de montaña con curvas de 2ª y 3ª velocidad, no son kilómetros de autopista relajados. La velocidad media que conseguimos fue de solo 63km/h, y no paramos mucho rato en los controles. A pesar de todo, es una experiencia que vale mucho la pena, un recorrido por algunas de las mejore carreteras y paisajes (¡al menos hasta que oscurece!) de Cataluña. ¡Volveremos el año que viene!

IMG_7995Distancia total: 943km

Tiempo total: 19 horas

Velocidad media: 63km/h

Consumo medio: 5,0/100km

Instalación de soporte de GPS y caja de fusibles

El fin de semana que viene voy a tomar parte en la Rider1000 con unos amigos y era urgente encontrar un momento para montar el soporte Touratech para el Garmin, pues aún no tengo una toma de 12V a la que lo pueda conectar. Si viajáis solos a menudo y utilizáis GPS, estos soportes con cierre con llave son una buena inversión, pues te permiten entrar en alguna tienda o pagar por la gasolina y dejar la moto sola unos minutos sin tener que llevarse la unidad para que no la roben. Evidentemente, si alguien quiere robarla encontrará la manera de hacerlo sin problemas… pero ayuda.

En la V-Strom conecté el cable del soporte directamente a la batería, pero esta vez quería hacerlo más profesional y conectarlo a un circuito que funcionase con el contacto. Eso, el hecho de que comparada con la V la AT prácticamente no tiene espacio, y la intención de instalar más accesorios en el futuro (toma de 12V, puños, antinieblas…) me hicieron decidir montar una caja de fusibles para simplificar el cableado y reducir los relés al mínimo posible.

La primera que miré era la PDM60 de Rowe Electronics. Tiene muchas características interesantes: diseño resistente, sin fusibles (es electrónica), muy personalizable (se puede seleccionar un tiempo de desfase al arranque, la potencia, y conexión constante o al contacto para cada uno de los seis circuitos), y aguanta hasta 60A.

pdm-60

Sin embargo había ciertos inconvenientes: es muy caro, si falla hay que puentearlo y te quedas sin la protección de los fusibles, y la poca disponibilidad (en el momento de comprarlo no estaba en stock en ningún sitio), así que compré una caja de fusibles de Fuzeblocks. Cuesta la mitad, la disponibilidad era inmediata y es un diseño simple pero práctico: consiste en una caja de conexiones con seis circuitos con fusible y un relé que da corriente a toda la caja. Según la posición de cada fusible, el circuito tiene corriente constante o con el contacto, y el relé que usa es un relé de automoción común que se puede encontrar fácilmente si falla. Aguanta 30A, que es suficiente para lo que quiero instalar.

Un amigo que trabaja en una ingeniería me ofreció ir a su trabajo el sábado, ya que allí podríamos disponer de herramientas, conectores, soldador, etc. Tener las herramientas adecuadas para lo que se va a hacer facilita mucho las cosas, pero aún así tardamos tres horas y media en terminar.

Primero, desmontar el asiento, carenados, cúpula y extraer la batería. Siempre me he quejado de que en la V-Strom había que quitar demasiado plástico, que había que desmontar el depósito para acceder al filtro del aire… Bueno, la AT es todavía peor. Desmontar los carenados laterales, el plástico alrededor del faro y la cúpula lleva un rato. Y eso sin tener montadas barras de protección… veremos qué pasa cuando las ponga. No voy a dar las instrucciones del proceso aquí ya que otros ya lo han hecho (y mejor que yo, seguramente), así que si alguien quiere ver cómo se desmontan los carenados, aquí tiene un vídeo excelente:

Incluso después de desmontar todo ese plástico no se accede a todo el cableado en la parte frontal de la moto, pero en este caso era suficiente para lo que íbamos a hacer.

IMG_7952Íbamos a poner el Fuzeblock en el único sitio donde hay espacio, debajo del asiento. Hay una superficie plana que parece hecha expresamente para ello. Necesita tres cables: positivo y negativo desde la batería y uno desde un circuito que tenga tensión con el contacto dado para activar el relé.

IMG_7947El primer paso era encontrar este circuito, cosa que fue fácil gracias al autor del vídeo anterior sobre los carenados. Hay una piña con 6 conectores debajo del asiento del acompañante para la alarma original Honda. El cable inferior izquierdo (mirando del conector de cara) solo recibe tensión con el contacto dado, que es exactamente lo que necesitábamos. Es el punto más sencillo al que acceder, y además cercano al Fuzeblock.

IMG_7959El siguiente paso era pasar dos cables hasta la batería. No había podido encontrar indicaciones para desmontar el depósito de gasolina, ni teníamos tiempo de intentarlo, pero descubrimos que podíamos llevar los cables hasta la batería por el lado izquierdo del depósito, por detrás del chasis, y les pusimos una manguera termoretráctil para protegerlos.

IMG_7958Con el Fuzeblock instalado y conectado, era el momento de pasar el cable desde el soporte del GPS, cosa que resultó ser más complicada de lo que habíamos pensado originalmente. El extremos del cable que va al soporte tiene un conector cuadrado que era demasiado grande para pasar por según qué huecos y el otro extremo tiene una centralita que no iba a pasar por ninguna parte. Para terminar de empeorar las cosas, el cable no era lo bastante largo para llegar al Fuzeblock.

IMG_7963Bueno, hay que ver el lado bueno de las cosas dicen, así que ya que teníamos que cortar el cable para alargarlo, pudimos aprovechar para pasarlo por dentro del frontal, bajarlo por encima del radiador, pasar por delante de la batería, a través del hueco entre el chasis y el depósito y llegar al espacio debajo del asiento.

IMG_7962Soldamos el alargo y lo cubrimos con más tubo termoretráctil. El último paso era encontrar sitio para la centralita (ahora sí que ya no queda sitio bajo el asiento) y ordenar un poco los cables.

IMG_7968Volver a montar el carenado también fue más difícil de lo que parecía. La mayoría de instrucciones dicen cosas como ‘volver a montar’ o ‘seguir el proceso inverso’, pero parece que todo el mundo se olvida de decir cuantas lenguetas y clips hay, y todo tiene que encajar a la perfección al mismo tiempo para poder empezar a meter clips y tornillos.

IMG_7969Por suerte, con revisiones cada 12.000km no voy a tener que quitar los carenados demasiado a menudo, pero aún tengo que instalar más accesorios. Ya tengo algunos de ellos y para otros aún estoy ahorrando, pero me voy a esperar a tenerlos todos y dedicar un fin de semana entero a montarlos. ¡Deseadme suerte!

Muchas gracias a mi amigo Jorge por su ayuda y las herramientas que puso a mi disposición.

Primer accesorio – bocina PIAA Powersports Slim Line

Hacer que te oigan en medio del tráfico es esencial, pero la bocina que viene de serie en la mayoría de motos suena poco mejor que el pitido asmático de una Vespino, lo que significa que yendo rápido o en tráfico denso en ciudad los enlatados pueden no oírte cuando más necesitas advertir de tu presencia.

Cambiar la bocina de la V-Strom era algo que tenía desde el inicio de los tiempos en mi lista de tareas pendientes, pero nunca encontré el momento a pesar de que es una de las motos donde es más fácil instalar una de las bocinas más populares: la Stebel Nautilus, pues dispone de mucho espacio libre.

Luego pasé a la Super Ténéré y la bocina era aun más ridícula, aunque resultó ser debido no a que era una porquería como pensaba yo, sino a que estaba muriendo. Al cabo de aproximadamente un mes de comprar la moto dejó de funcionar. Hora de comprar una como es debido.

No se puede decir que el espacio abundase en la Super en comparación con la V, y tras investigar en varios foros elegí una bocina PIAA Powersports Slim Line. Sustituía a la original sin modificaciones, simplemente desconectar y desenroscar la vieja y poner la nueva en el mismo soporte con los mismos conectores. El consumo eléctrico no es alto, así que no era necesario montar un relé. La diferencia era más que notable, quizá no en cuanto a volumen, pero sí en tono, más similar a un coche, de modo que un enlatado prestaría más atención al oírla.

Contento con el resultado, decidí comprar otra para la AT, y esta vez tuve la suerte de encontrar un pack con dos bocinas, una de 400Hz y otra de 500Hz. La idea es que la combinación de ambas produce un sonido más alto grave. La de 500Hz por si sola ya me pareció más que suficiente en la Super, pero en Ebay el pack costaba lo mismo que lo había pagado por una de 500Hz sola, así que lo pedí.

El problema vino a la hora de intentar encontrar un sitio donde montarlas en la AT. Aquí hay menos sitio que en la Yamaha, y tras experimentar con diferentes posiciones me quedó claro que la única opción fácil era instalar solo la de 500Hz en el emplazamiento de la original. La PIAA es bastante compacta, pero aun así tiene mayor diámetro y profundidad que la de origen, así que hicieron falta un par de pequeñas modificaciones para instalarla debidamente.

IMG_7939

Primero, para asegurarme de que quedara lo más cercana posible al radiador y de que la salida no diera de cara con el chasis, lo que amortiguaría el sonido, giré la plaqueta de montaje detrás de la bocina 180 grados. Para ello basta aflojar la tuerca que la une a la parte de detrás de la bocina y girarla como sea necesario. Eso sí, cuidado: la tuerca puede estar atascada debido a la pintura, así que mejor asegurarse de tener la bocina bien agarrada. Hay una muesca al final de la plaqueta y unos salientes de plástico para fijarla en distintas posiciones en incrementos de 90 grados.

DSC_0016

Eso dejó los conectores más abajo que los de la bocina original, demasiado abajo para que llegaran los cables originales. Se puede simplemente comprar un alargo o hacer uno, pero son apenas unos centímetros, y para hacer las cosas bien habría que cubrir las conexiones con plástico termoretráctil para protegerlas de salpicaduras. Después de trastear un rato descubrí que se podía soltar el cable del clip que lo fija a un soporte al lado del radiador y pasarlo por debajo del soporte. Va protegido contra el calor e incluso en la nueva posición no queda mucho más cercano al radiador,  con lo que no parece que haya riesgo de daño, y así ya se podía conectar a la bocina sin más modificaciones.

IMG_7941

Queda muy justa, la parte inferior de la tija queda apenas a un par de milímetros al girar la dirección a tope a la izquierda. Medí las distancias para asegurarme de que el guardabarros no tocase al comprimirse la suspensión, y parece que la única situación en la que podría tocar sería haciendo topes con la dirección girada del todo a la derecha, lo que es poco probable que pase en un uso normal.

IMG_7940

Quizá hubiera podido instalar la segunda bocina al otro lado del chasis si hiciera una plaqueta a medida para engancharla a uno de los soportes del radiador, pero aún no he instalado las barras de protección y usan esos mismos soportes, igual que los protectores de radiador que también quiero montar. Esperaré a tenerlo todo montado para ver si se puede.

Con un consumo de corriente de 2,7 amperios no creo que sea necesario montar un relé, así que al final la instalación es sencilla y la mejora en seguridad notable.

Incluso las madres más distraídas en SUVs tamaño Panzer que van mandando WhatsApps con una mano y peleándose con los críos en el asiento de atrás con la otra va a oír la bocina seguro.

Revisión de los 1.000km en Nova Honda

Bueno, no exactamente…  Después del finde de rodaje eran más bien 1.245km.

Cuando compré la moto también cogí la tarjeta Honda Plus, que incluye una extensión de garantía a cuatro años y da derecho a una moto de cortesía mientras la propia está en taller, importante para mí que necesito la moto a diario para ir a trabajar. Reservé la revisión de los 1.000km el mismo día que recogí la AT para asegurarme de que la moto de cortesía estaba disponible, y el miércoles la dejé para su primera visita al taller.

La recepcionaron al momento y me preguntaron cómo iba todo. Les comenté el problema de la 6ª, a veces costaba meterla y podía saltar a un falso punto muerto, y me aseguraron que lo mirarían.

Rellené el papeleo habitual y me dieron, como me temía, no una moto de sustitución, sino un escúter de sustitución… Bueno al menos la cosa no estaba tan mal, era un SH300 nuevecito y a pesar de que no me gustan los escúters debo admitir que como herramienta de desplazamiento urbano no estaba nada mal. Ya contaré mis impresiones con más detalle en un futuro post, de momento baste con decir que era más que adecuado para llevarme a trabajar a las afueras hasta que pudiera recoger mi moto al día siguiente.

IMG_7933

De hecho la moto estaba ya lista el mismo día por la tarde, pero no salgo del trabajo hasta las 22:00, así que no la podía recoger hasta el jueves. La primera revisión salió por 143,64€ e incluía el cambio de aceite y filtro y revisión y engrasado de la cadena. Tenía la esperanza de que me la lavaran también, pero no… tendré que quitarle los mosquitos del finde yo mismo.

IMG_7938

El jefe de mecánicos me dijo que probó la moto él mismo, pero tras haber cambiado el aceite no notó nada raro con la 6ª. Dijo que estos temas tienden a desaparecer con aceite nuevo y un poco de rodaje, y otro propietario me comentó en el foro de la AT que tras 2.000km la caja de cambios en la suya se había vuelto notablemente más suave. Debo decir que el problema no se ha repetido ni una sola vez desde entonces.

En conclusión, quedé satisfecho con la calidad del servicio y el precio, que estaba dentro de la media de lo que había leía leído en el foro. Ya que estaba allí aproveché para encargar la cúpula alta. Veremos cómo mejora la protección aerodinámica con ella y si no basta, le pondré un deflector, que fue la solución definitiva en la Super Ténéré.

El rodaje de la nueva AT

Después de alcanzar los 150.000km en su último trayecto al trabajo el viernes, la V-Strom se instaló en su rincón del garaje y yo empecé a prepararme para la salida de rodaje del fin de semana.

Ahora mismo la AT está, podría decirse, completamente desnuda. Aparte del caballete central, no se le ha instalado un solo accesorio, así que hacer las maletas para el viaje supuso el primer reto; no es que necesito muchas cosas para un par de días que pasaré mayoritariamente encima de la moto, pero cuando se empieza a contar todo va sumando: el mono de lluvia, guantes y bragas de verano e invierno, cámaras, baterías, comida, agua, etc. Al final todo entró sin problemas entre un petate Ortlieb atado a la parrilla trasera y una mochila.

A las ocho menos cuarto entré el parking y arranqué la AT para su primer viaje largo. El motor cobró vida al instante con un rugido, contento de saber que iba a hacer una salida como Dios manda; es curioso hasta que punto una moto suena distinta cuando sabe que la vas a sacar a carretera abierta en vez del trayecto al trabajo.

Me encontré con un amigo que ha llegado al mundo de la moto hace poco y me insistió en tomarnos el viaje con calma, cosa que venía al pelo para poder rodar la AT suavemente. Con muchas ganas de aprovechar un fin de semana entero de práctica, se puso a la cabeza con su Bandit rumbo a la autovía para la primera parte del viaje.

Con mucho más tiempo a mi disposición para estudiar la moto, esta primera parte reveló que la AT es una moto excelente para recorrer largas distancia: el motor va muy fino y gira relajado a una velocidad de crucero estable en la autopista, y la protección aerodinámica es bastante buena, especialmente en las piernas, cosa que no me esperaba en una moto más bien estrecha. Sin embargo, si bien es cierto que la cúpula funciona mejor que otras que vienen de serie en otras motos, es demasiado baja para mi, así que es algo que cambiaré lo más rápido posible. Mi otra queja en cuanto a protección aerodinámica son los cubre puños: no se extienden lo suficiente por la parte inferior para apartar el aire de las puntas de los dedos y en una mañana en la que la temperatura era tirando a baja, las manos se me enfriaron rápido. Van montados en los soportes de las manetas de freno y embrague, así que no se puede ajustar su posición sin que éstas se muevan también. Tampoco es que suponga un problema serio, pues tenía la intención de cambiarlos por unos Barkbusters pronto, los de serie son meramente cosméticos, no ofrecen ninguna protección a las manetas en caso de caída.

IMG_7905

Tras una parada en la Panadella para ponernos alguna capa más (estábamos a 5ºC) empecé a arrepentirme de no haber instalado los puños calefactables. Pensé que podía posponer ese gasto ahora que íbamos de cara al verano, pero los estaba echando mucho de menos en este viaje. No empezó a hacer más calor hasta que no dejamos la autovía y tomamos la C-12 en dirección al sur hasta el primer repostaje del día, en el pueblo de Maials. El consumo estaba siendo sorprendentemente bajo para un motor que aún se estaba empezando a soltar, y en los 30km de nacional rápida con subidas y bajadas suaves entre la autovía y Maials la AT se notaba ligera y dispuesta a ganar velocidad sin esfuerzo a pesar de que intentaba mantener las revoluciones por debajo de 4.000 vueltas y no dar fuertes acelerones.

IMG_7909

Hora de pasar a carreteras más pequeñas, pues. De Maials tomamos una carretera que era más bien una pista asfaltada, no puedo dar el código porque Google Maps ni lo cuenta como carretera, y que puso de relieve que las suspensiones de la AT son algo duras.

Me parecía increíble que una moto con semejante geometría de suspensiones y una rueda de 21” tuviera tan buen comportamiento en carretera. Debo confesar, llegados a este punto, que soy tirando a analfabeto en lo que a ajustes de la suspensión se refiere; mi V-Strom tiene un sistema bastante básico y aparte de instalar muelles progresivos y más duros mi experiencia en cuanto a ajustes se limita a darle más precarga cuando llevo equipaje o pasajero. Lo que sí puedo decir es que las suspensiones de la AT se notaban más secas de lo que esperaba sobre baches y asfalto roto, a diferencia de la Super Ténéré, que absorbía mejor las irregularidades. Imagino que la AT está ajustada tirando a dura para favorecer el comportamiento en asfalto, así que tendré que experimentar un poco con los ajustes de compresión y rebote. El problema es que no sé por dónde empezar, así que si alguien quiere brindar algunos consejos, que deje un comentario abajo.

Al llegar al pueblo de Mequinenza tomamos mejores carreteras hasta Alcañiz, donde la AT dio lo mejor de sí. La temperatura mejoraba, el viento que nos había estado molestando desde primera hora de la mañana había parado un poco e íbamos camino de una de mis rutas favoritas: la carretera que cruza el centro del Maestrazgo (publicaré la ruta pronto).

IMG_7911

Las carreteras de esta ruta son una combinación perfecta de ausencia casi total de tráfico, buen asfalto, puertos, curvas rápidas y lentas, y un paisaje espectacular. Nos brindaron la oportunidad perfecta para completar el rodaje de la moto: muchos cambios de régimen y un amplio uso de la caja de cambios.

IMG_7914

El único comentario negativo que tengo que hacer es que a veces a la moto le costaba meter la 6ª con suavidad. En algunas ocasiones el pedal de cambio no terminaba de hacer el clic hasta el final y el indicador de marcha tardaba en pasar de 5ª a 6ª. Al volver a dar gas, la caja saltaba a un falso punto muerto. Esto se repitió en varias ocasiones y la única manera de evitarlo era asegurarse de meter la sexta con un movimiento firme. Esperaba que fuera una cuestión de rodaje de la caja de cambios y que se suavizaría después de primer cambio de aceite. Tomé nota de comentárselo al mecánico en la primera revisión. Aparte de eso, la moto se estaba portando de maravilla y superando con creces mis expectativas. A medio camino de esta parte de la ruta se cumplieron los primeros 500km y empecé a llevar las revoluciones hasta 5.000.

IMG_7926

Alcanzamos nuestro destino a media tarde y tras instalarnos y encender un buen fuego en la estufa, echamos un vistazo a las motos. El consumo de aceite había sido prácticamente imperceptible, la cadena seguía con la tensión correcta y todos los tornillos y tuercas seguían en su sitio y bien apretados. Comprobé los del guardabarros delantero con especial atención, pues había leído casos de gente que los había perdido.

IMG_7928

Para el camino de vuelta había pensado tomar una ruta más directa por nacionales principales para la primera mitad del trayecto y luego la autovía para los 200km finales. Salimos más tarde para evitar el frío y el día nos regaló sol y poco viento para la primera parte. Mi amigo, que aún estaba en fase de cogerle confianza a la moto, parecía haberse transformado durante la noche, y ahora se inclinaba con mucha más seguridad, frenaba más tarde y llevaba mejor ritmo. Tanto que cuando paramos a almorzar propuso pasar de la autovía y seguir por nacionales más secundarias, así que tiramos al este por la N-420 y luego al norte por la C-12B hasta llegar a Flix, donde pasamos a carreteras más estrechas y desiertas. En esta etapa el viento volvió a hacer aparición, pero la AT demostró tener buena estabilidad en estas circunstancias.

IMG_7923

Bordeamos las montañas del Montsant y atravesamos las de Prades con la AT contenta de poder subir de régimen y mi amigo haciendo verdaderos progresos con su Bandit. Esta vuelta añadió unas dos horas bien buenas la viaje de vuelta, pero sin duda alguna valió la pena. Volvimos a la autovía en la Panadella, donde habíamos hecho la primera parada del viaje de ida, y desde allí solo quedaba un trozo relativamente corto hasta la ciudad, durante el cual me reafirmé en mi decisión de pedir la pantalla alta.

El kilometraje total fueron un poco más de 1.200km y la media de consumo de todo el viaje 4,9l/100km

Lo único que no hicimos fue off road, en parte porque quería rodar la AT con suavidad, en parte porque mi amigo iba en una moto de carretera, pero la AT demostró ser una moto más que versátil en todos los demás aspectos del viaje. Ah, y además también demostró que le gusta ser el centro de atención… Cada vez que paramos se me acercó gente a hablar de ella. ¡No hay mejor manera de hacer amigos!

jqJyKoZM

 

Prueba – Honda CRF 1000 L Africa Twin

18 de enero, primer día de la semana Africa Twin en los concesionarios del país. Son las 9:30 de la mañana y a mis pies Barcelona ya se ha desprendido casi por completo de sus brumas matinales. Los meses de espera han valido la pena: soy, muy probablemente, el primer cliente de a pie que tiene la suerte de ponerse a los mandos de la nueva AT.

IMG_7062

Cuando esta moto era aún poco más que un prototipo pintado de camuflaje y cubierto de barro cambié mi indestructible V-Strom por una Super Ténéré porque se me presentó una muy buena ocasión, pero a medida que pasaban los meses y aparecía más información sobre el relevo para el siglo XXI de la mítica Africa Twin no podía evitar sentir que me corroían las dudas. ¿No sería esa la moto perfecta que andaba buscando?

Pasaron los meses y el prototipo True Adventure se convirtió en la CRF 1000 L Africa Twin. A medida que se iban confirmando detalles técnicos la expectación crecía, y no solo la mía, los medios especializados y aficionados de todo el mundo esperaban ansiosamente el momento de poder probarla.

Fue entonces cuando me robaron mi flamante Super Ténéré. Afortunadamente, la compañía de seguros se portó bien (es en momentos así cuando uno descubre que vale la pena pagar un buen seguro), y para cuando la llegada de la AT a los concesionaros quedó fijada para enero, me encontraba yo ya plenamente inmerso en el dilema: ¿buscar otra Super Ténéré seminueva bien de precio, o esperar, ahorrar e ir a por la AT?

Cuando buscaba substituta a la V-Strom una candidata con muchas posibilidades era la Triumph Tiger 800 XC. Sobre el papel era la moto ideal, pero cuando la probé me quedé decepcionado. No nos llevamos bien. Antes de tomar una decisión era imperativo probar una AT “in the metal”.

Pasé varios meses de navegación incesante recabando todos los detalles que iban apareciendo sobre la moto, llegó la presentación oficial en Sudáfrica, la prensa se enamoró y yo cada vez estaba más ansioso por poder probar una, hasta que por fin anunciaron la llegada de las primeras unidades y la semana de pruebas. En cuanto pude me acerqué a Honda Control 94, en la calle Aragón, donde el comercial me dijo que volviera a llamar a la semana siguiente. Pues vaya. El segundo fue Honda Moto Aranda, en la calle Pau Clarís, donde me sacaron inmediatamente una lista y me preguntaron “¿qué día la quieres probar?” Fantástico.

Volvamos al presente. He llegado a las 9 en punto al concesionario y por fin he podido verla en directo. Impresiona. Es una moto preciosa, bien proporcionada, alta, esbelta. La unidad del aparador es un modelo negro mate, y a pesar de que es un color que me encanta, casi lo había descartado al verlo en las fotos. Error. En persona gana, y mucho.

La unidad de pruebas tiene la pintura tricolor clásica, con el manillar y las llantas doradas. Si bien la negra era bonita, es fácil prever que la mayoría de clientes van a elegir este acabado. Realza más las líneas de la moto y evoca el espíritu del modelo original.

IMG_7068

Tras una breve explicación del funcionamiento del cuadro de mandos (muy completo), es hora de arrancar y salir a probarla. El motor tiene un sonido muy atractivo, el calado del cigüeñal a 270º le da un sonido especial, y a diferencia de la Super Ténéré, el escape tiene un sonido más gutural, mas grave. La industria auxiliar no tardará en ofrecer otras opciones, pero el escape de serie suena de maravilla.

Meto la primera (la unidad de pruebas es el modelo con ABS y HSTC, pero sin el cambio automático) y me meto en el tráfico de hora punta en Barcelona. Esto es empezar por la prueba de fuego, nada desvela fa facilidad o no de trato de una moto como circular en estas circunstancias. Las primeras impresiones son una larga lista de puntos positivos: la caja de cambios tiene una suavidad exquisita, el embrague, que a pesar de ser por cable no ofrece resistencia alguna y se puede apretar casi con un dedo, es progresivo y en combinación con unos bajos a prueba de bombas (la moto tira sin extraños desde las 2.000 rpm) hacen que la moto se pueda usar por ciudad sin problema alguno. El manillar es ancho pero alto, con lo que pasa sin problemas por encima de la mayoría de retrovisores, y tiene un ángulo de giro excelente, con lo que maniobrar entre coches es cosa de niños.

Los mil semáforos hasta llegar al inicio de la carretera que una Horta con Cerdanyola a través de Collserola me dan la oportunidad de estudiar con más detalle el cuadro y el puesto de conducción. La moto parece hecha a medida: la postura es natural, erguida, con el manillar alto y sin forzar ni la espalda ni las muñecas. Con el asiento de serie en su posición más baja llego al suelo de sobra, con toda la suela apoyada y las rodillas flexionadas, podría colocarlo en una posición más alta y seguir maniobrando sin problemas (mido 1,84). El hecho de que la moto sea muy estrecha en la parte donde el depósito y el asiento se encuentran hace que dé la sensación de ser una moto mucho más pequeña y ligera de lo que en realidad es, a los cinco minutos de haber subido en ella por primera vez uno se siente cómodo y confiado. Es una moto que facilita las cosas. También es muy fácil ir de pie sobre las estriberas, la postura no es forzada, aunque para mi talla le pondría unas alzas al manillar para ir aún más cómodo. Más de una abuela se ha sorprendido de verme mirándola a la altura de los ojos dentro del bus.

El cuadro ofrece mucha, mucha información, pero con muy buen criterio, Honda ha conseguido hacer que sea muy fácil navegar por las distintas pantallas sin soltar el manillar mediante los pulsadores en la piña izquierda y, lo más importante para mí, que el control de tracción y el ABS se puedan ajustar o desconectar desde botones dedicados y con la moto en marcha, nada de combinaciones de teclas, resets o sumergirse en menús. Simple y claro.

El consumo indicado en tráfico muy denso durante tres kilómetros y medio ha sido de unos 10 a los 100 km. Tras el susto inicial, al salir de lo peor y durante el resto del recorrido hasta el inicio de la BV-1415 la cosa ha bajado hasta 5.8, mucho más razonable.

Ya en la carretera y sin ningún otro coche con quien compartirla, la AT es un verdadero placer. Sí, el motor da “solo” 95 cv, pero ya os dejo claro ahora que os podéis olvidar de las cifras. Es una unidad llena de par, que empuja con contundencia en cualquier marcha y además suena de maravilla. En ningún momento piensas “vaya, le vendrían bien 30 cv más”. El que verdaderamente necesite más, es que se ha equivocado de estilo de moto, y de todos modos para meterse por lo marrón todos los modelos de la competencia tienen modos que limitan la potencia a estas cifras, así que… de nada sirve más.

El motor no solo es una delicia de finura y ausencia de vibraciones, sino que además trabaja en perfecta consonancia con el chasis. Tal y como me han dado las suspensiones en el concesionario el conjunto ya era efectivo, pero lo mejor de esta moto es que trae de serie unas suspensiones de primera línea, con todas las regulaciones que cualquiera que sepa lo que hace pueda necesitar para afinarse la moto a su gusto según las circunstancias. ¿Qué no lleva suspensiones electrónicas? Ni falta le hace. Una suspensión bien ajustada no tiene que estar tocándose cada dos por tres, y el que vaya a llevar esta moto hasta donde la han diseñado para llegar no quiere saber nada de un fallo en uno de los servos que ajustan la precarga… el destornillador no falla nunca, oye.

En cuanto al comportamiento en conducción exigente en carretera, el paso por curva es preciso y estable, y la agilidad está a un nivel simplemente increíble. No sé exactamente qué ha hecho Honda con esta moto, pero estoy escribiendo estas líneas y aún no me puedo creer que una moto con una llanta de 21” delante sea más ágil en curva que mis otras dos motos con llanta de 19”. No hay que forzar para nada la entrada en curva o los cambios de dirección, es una moto que fluye de una curva a la siguiente, sorprendentemente divertida. Naturalmente, apenas he tenido tiempo de ir conociendo los límites de la moto, pero la sensación es que puede dar mucho más de lo que yo le he pedido hoy.

Tras la ciudad y la carretera de curvas, queda volver por la autopista a ver cómo gestiona el viento y qué tal va el motor a velocidad de crucero. A pesar de llevar la pantalla baja, por encima de los 120 km/h el viento llega limpio y sin turbulencias, se nota que hay un buen trabajo aerodinámico en la moto. Personalmente, yo le montaría la pantalla alta o quizá un deflector a la de serie si se van a hacer muchos kilómetros de autopista o autovía. A unos 130 el motor apenas llega a 4,000 rpm, con lo que se pueden llevar una velocidad de crucero buena sin que molesten ni ruido ni vibraciones, y teniendo potencia de reserva. ¿Lo mejor? Una media de consumo por debajo de los 5 litros.

Me quedan unos 40 minutos y me falta una cosa por probar… ¿Qué tal fuera del asfalto? Sin mucho tiempo (hay que volver a meterse hasta el centro de la ciudad para devolverla) y sin querer liarme mucho (los neumáticos son más bien de carretera y tampoco es que conozca mucho la moto) me las apaño para encontrar una pista en buen estado y darme una vuelta.

Al igual que en la Super Ténéré, el ABS está bien programado y es capaz de detener la moto sin problemas en una pista de arenilla compactada. Aún así, el de la rueda delantera es desconectable para los que quieran hacer proezas offroad. El control de tracción tiene tres niveles de intervención y además se puede apagar completamente, aunque en el nivel más permisivo permite hacer bastante el hooligan antes de intervenir. De nuevo, el modo completamente off para los héroes del trial.

Sobre arena fina y gravilla la moto inspira una confianza total. Se nota muy ligera, cosa que hace fácil corregir cualquier amago de patinazo o error, y al llegar al final de la pista me atrevo a cruzar un par de surcos de los que abre la erosión por la lluvia. Como testimonio de lo fácil que lo pone esta moto, cuando probé la Super Ténéré (también con neumáticos de asfalto) antes de comprarla no me atreví ni con una pista fácil, el peso imponía. Con esta, sin embargo, me veo capaz de complicarme la vida lejos del asfalto yo solo. El peso está contenido y centralizado, lo que hace la moto fácil de controlar e imagino que en caso de caída, si puedo levantar la V-Strom con todas las maletas cargadas, la AT no puede ser mucho más difícil.

De vuelta al centro el tráfico ha mejorado mucho y un recorrido a unos 80-90 km/h por la ronda del litoral arroja un consumo medio (siempre según el ordenador) de unos increíbles 3,8 litros a los 100.

Al llegar al concesionario, el siguiente cliente ya está en la puerta casco en mano esperando que vuelva la moto para poder probarla. Parece que va a tener una semana ajetreada…

Hay tantos tipos de moto como moteros andan sueltos por el mundo, e imagino que habrá mucha gente a quien la Africa Twin no le diga nada. A mí, para lo que hago con mi moto, lo mejor que puedo decir es que me la han hecho a medida. Simplemente perfecta.

Lo bueno:

  • Suavidad de motor y cambio
  • Entrega de potencia
  • Suspensiones
  • Comportamiento on y off road
  • Posición de conducción
  • Ligera y ágil
  • Sonido
  • No tiene pico de pato 🙂

Lo malo:

  • Pueeeesss… el ajuste entre las dos mitades de la piña de interruptores izquierda no era perfecto, pero es casi una unidad de pre-serie.
  • El caballete central no viene de serie. Tampoco una toma de 12V