El monumento en Buzludzha podría ser restaurado

El pasado verano visité esta increíble reliquia del pasado comunista de Bulgaria y la encontré en un triste estado de abandono. La nieve y las bajas temperaturas del invierno habían dañado la cúpula que forma el tejado hasta tal punto que el peligro de derrumbe era inminente y las autoridades habían soldado todas las puertas y ventanas para evitar el acceso al interior del edificio.

La combinación de malos recuerdos de la era comunista y la falta de fondos para su mantenimiento habían dejado que el edificio fuese sufriendo un lento deterioro en la cumbre de la montaña, pero en contra de lo que mucha gente pensaba, no cayó en el olvido. En los últimos años se ha convertido en un destino turístico bastante popular entre viajeros independientes, aventureros, fotógrafos y toda clase de gente que siente la rara e inexorable atracción de los lugares abandonados con una historia interesante contenida en sus muros.

La titularidad del edificio fue transferida del estado al Partido Socialista Búlgaro en 2011, pero con el coste de la restauración estimado en 7,6 millones de euros más otros 75.000 euros anuales en mantenimiento, el partido tenía dudas sobre qué hacer con él.

buzludzha-32El reciente aumento del interés en el edificio llevó a un grupo de jóvenes búlgaros sin afinidades políticas a preguntarse cómo podía el país capitalizar ese interés y al mismo tiempo preservar una parte importante de su patrimonio histórico.

Dora Ivanova, una arquitecta de 26 años, ha diseñado un proyecto para restaurar el edificio y convertirlo en un museo de historia de Bulgaria bajo el nombre “Buzludzha, recuerdo del tiempo”. Calcula que el coste del proyecto ronda los 1,25 millones de euros, mucho menos que las cifras del Partido Socialista, y ya ha recibido apoyo de Nikolay Ovcharov, uno de los arqueólogos más prominentes de Bulgaria, que la presentó a Boyko Borissov, primer ministro del país.

Borissov prometió poner fin al deterioro del edificio, a pesar de que hay muchas voces en el país que lo ven como un recuerdo de una era de poder totalitario y preferirían dejar que cayera en ruinas.

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Fuentes:

BalkanInsight

Novinite.com

The Calvert Journal

 

Un OVNI comunista

Día 26 – Martes 23 de agosto – De Idilevo a Buzludzha y vuelta (162km)

La noche anterior había empezado a llover mientras estábamos haciendo la barbacoa y la lluvia se convirtió en tormenta mientras yo dormía cómodamente enroscado debajo de un nórdico con las gotas golpeando contra la ventana y el techo. A la mañana siguiente el cielo amaneció cubierto y había previsión de lluvia durante el día, así que descarté aventurarme a explorar pistas por las montañas, estaba todo lleno de barro y unos días antes una de las chicas británicas que pasaba el verano en el pueblo había tenido una caída con la moto mientras hacía offroad y se había hecho daño en el hombro.

Decidí pasarme por Sevlievo, la población grande más cercana, a conseguir aceite para el engrasador de la cadena y dedicarme un poco a la moto. Una vez terminadas las tareas el tiempo parecía haber mejorado un poco, así que decidí ir a visitar Buzludzha, que estaba a unos 60km de carretera y era algo que tenía ganas de visitar.

Buzludzha no es un pueblo, sino una montaña, y la razón por la que iba a ir allí no era hacer senderismo sino visitar el monumento que se encuentra en la cima, a más de 1400m sobre el nivel del mar. No se trata de un monumento cualquiera, sino de un monstruo de hormigón construido en 1981 para conmemorar la fundación del Partido Comunista búlgaro en una reunión secreta que había tenido lugar allí cien años atrás.

20160823070612El edificio es una enorme estructura circular de hormigón que se parece a un platillo volador con una alta torre detrás, y alojaba un pabellón para funciones del estado y celebraciones. No demasiado orgullosos del pasado comunista, el gobierno búlgaro dejó el edificio abandonado y actualmente se está desmoronando lentamente en medio de la nada.

20160823070800Tras subir por el paso Shipka, otro fichaje en mi lista de grandes carreteras, tomé una carretera más pequeña que llevaba hasta el monumento. Esta estaba en mucho peor estado, seguramente también olvidada por el gobierno, pues solo lleva hasta el edificio.

20160823064016Había bastante niebla esa mañana, y tras unas cuantas curvas cerradas llegué a un collado desde donde la imponente estructura se reveló entre las brumas. En el collado mismo había otra construcción monumental, dos manos enormes aguantando sendas antorchas, desde donde un camino peatonal subía hasta el edificio. La carretera sin embargo seguía, rodeando la montaña, así que fui con la moto hasta el pie mismo de la gran escalinata que llevaba a la entrada.

20160823065516Hasta hace poco el edifico había estado abierto, pero últimamente el techo se había deteriorado considerablemente, de modo que el gobierno había decidido soldar las puertas para evitar el acceso. A pesar de ello, la gente se las había apañado para abrir una entrada a través de los ventanales de las escaleras, y desde entonces una especie de batalla se iba librando de forma regular: alguien cortaba las barras que cerraban el acceso y a los poicos días las autoridades volvían a soldarlas. Poder visitar el interior del edificio era cuestión de tener suerte con el calendario y que la visita coincidiera con la ventana de tiempo correcta.

DCIM123GOPROEn el Motocamp los últimos rumores eran que acababan de volver a cerrarlo y, efectivamente, cuando llegué descubrí que no había manera posible de acceder al interior a pesar de darle la vuelta varias veces. Me llevé una gran decepción, pero debo admitir que a pesar de todo era impresionante solo desde fuera.

DCIM123GOPROMe libré de la lluvia de vuelta y logré llegar seco al Motocamp, donde pasé el resto del día poniéndome al día con el blog y charlando con la gente que había por allí