Omiš

Días 6 a 8 – Miércoles 3 a Viernes 5 de agosto (0km)

Tras un año de duro trabajo una de las cosas que queríamos hacer este verano era relajarnos un poco. Las vacaciones de aventura están muy bien, e íbamos a tener bastante en los días venideros, pero primero unos días para desconectar en la playa nos vendrían de maravilla, y Omiš es el lugar perfecto para ello.

Omiš se encuentra en la desembocadura del río Cetina con un profundo cañón detrás y la isla de Brac delante ocultándola del mar, lo que la convirtieron en un refugio perfecto para los piratas que atacaban los barcos que surcaban el Adriático.

La mayor parte de la gente que viene a Croacia van a Dubrovnik o a alguna de las muchas islas que salpican la costa, de modo que las espectaculares playas de piedras en Omiš son muy tranquilas, ocupadas principalmente por croatas de vacaciones y algunos húngaros, austríacos y polacos. Se puede disfrutar de una excelente cena a base de pescado o marisco en el centro a unos precios muy contenidos y el alojamiento también es barato.

Conseguimos un apartamento al otro lado de la carretera frente al mar y luego descubrimos una pequeña playa escondida al otro lado de la desembocadura del río, justo a la salida del pueblo, con aguas cristalinas y sombra de los pinos justo en la orilla. Además, como prácticamente no había arena el sitio estaba casi desierto en cuanto a niños se refiere, así que era muy tranquilo. Ideal para nadar, leer y relajarse.

Con la playa a media hora a pie del apartamento y el centro aun más cerca, la moto se pasó los días bien encadenada a un árbol en el jardín, y mejor así teniendo en cuenta cómo está el tráfico. Si venís a Omiš, hacedlo en moto, y si tiene que ser en coche, buscad alojamiento en un sitio desde el que podáis ir a la playa y al pueblo a pie si no queréis perder la paciéncia muy rápido. La carretera de la costa pasa por dentro del pueblo, y la única manera de cruzar el Cetina es un estrecho puente que además tiene desvíos a ambos lados hacia las carreteras que suben por ambos lados del cañón, y con las escarpadas colinas pegadas a las casas, no hay espacio para construir una alternativa. El resultado es que se literalment se atraviesa antes el pueblo a pie que en coche.

DCIM123GOPROLa última noche cenamos con unos buenos amigos que viven en Londres y que tambie¡én estaban de vacaciones en Croacia, Josep and Mona. Él había visto en el blog que etábamos por aquí e iban de camino a Split para coger el vuelo de vuelta a casa, así que decidieron pasar su última noche en Omiš y compartimos una velada genial.

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Objekat 505

Día 5 – Martes 2 de agosto – De Korenica a Omiš (325km)

Cuando viajeis, hablad siempre con la gente del lugar. Son una fuente de información mil veces más valiosa que cualquier guía publicada o web de viajes al uso si lo que quereis es descubrir cosas interesantes.

No hay ningún autobús local que conecte Korenica con el parque natural de Plitvice, así que para volver a casa al final de la visita el día anterior tuvimos que esperar en la parada a la salida del parque a que pasara uno de los autocares de línea regulares que van de Zagreb a Zadar o Split y esperar que hubiera asientos libres, cosa que no parecía demasiado probable viendo la cantidad de turistas japoneses y mochileros que estaban también haciendo cola y ya tenían un asiento reservado. Cuando el autobús llegó estaba lleno pero, por suerte, a pesar de que Croacia es miembro de la UE desde hace tres años, la cultura de higiene y seguridad tan prevalente en la mayoría de estados miembros parecía no haber afectado la vida cotidiana aquí aun, así que nos dijeron que podíamos viajar de pie en el pasillo. Un turista japonés se bajó en la siguiente parada, dejando un asiento libre para Nat, y un conocido del conductor que iba sentado delante hablando con él me invitó a sentarme en el asiento plegable del guía.

En un momento ya estábamos hablando de motos y lugares que visitar en la zona, y en un momento dado señaló por las ventanas de la izquierda a una montaña con antenas en la cumbre y me dijo que era el monte Plješevica, la más alta de la región. Luego, en un tono más confidencial, me contó que tras la montaña había un ‘aeropuerto secreto’. En el mapa que nos dieron del parque natural y sus alrededores vi que había un par de líneas rectas y largas que parecían pistas y que la línea divisoria entre Croacia y Bosnia, que sigue más o menos la líniea divisoria de las aguas se desviaba en ese punto y entraba en el lado Bosnio de la montaña para incluirlas en territorio croata, pero no había ningún nombre que indicara que era un aeropuerto o que se encontrara en uso. Obviamente, me despertó una enorme curiosidad, pero antes de poder conseguir más información su móvil sonó y se enfrascó en una conversación que aun duraba cuando llegamos a nuestra parada.

De vuelta al apartamento miré en Google Maps, pero no aparecía nada más que un par de pueblecitos cerca de la carretera que lleva a Bosnia. Sin embargo, al activar la imagen por satélitem aparecía lo que parecían al menos cinco pistas de aterrizaje.

Screenshot_2016-08-03-15-50-44Screenshot_2016-08-03-15-50-25El mapa de OSM en el Garmin lo confirmaba, y a estas alturas yo estaba más que decidido a descubrir qué era. Una búsqueda del nombre de la montaña en Google me dio por fin más información.

No era un aeropuerto abandonado, sino una base militar, llamada base aérea de Željava, con el nómbre en código ‘Objekat 505’, construida entre 1948 y 1968 como un sistema de radar de alerta temprana de la antigua Yugoslavia, con una estación de radar en la cima del monte Plješevica y una base aérea en las entrañas de la montaña que alojaba cazas Mig en unas instalaciones a prueba de explosiones nucleares. La base tuvo un uso intensivo durante la guerrra de los Balcanes, y cuando el Ejército Popular Yugoslavo huyó de la zona, destruyeron las pistas y el complejo de túneles con toneladas de explosivos. Hoy la base se encuentra completamente abandonada y es de fácil acceso desde el vecino pueblo de Željava.

‘De fácil acceso’ no significa que sea seguro ni aconsejable hacerlo. El hecho de que fuera una instalación militar significa que la zona estaba fuertemente minada, y esas minas siguen ahí a día de hoy. Dentro, la estructura se encuentra seriamente dañada por la detonación de más de 56 toneladas de explosivos y hay grandes cantidades de polvo de PCB cancerígeno y americio radioactivo de la destrucción del sistema de detección de incendios. Bien, lo único que faltaba era explicarle a Nat que íbamos a llegar unas horas tarde a la playa en Omiš. Y no mencionar las minas.

20160802034714Gracias a los mapas de OSM encontramos el camino al pueblo de Željava sin problemas después de un precioso recorrido hasta el otro lado de las montañas, y desde allí una carretera estrecha que estaba siendo devorada a ambos lados por la creciente vegetación nos llevó hasta una verja que marcaba la entrada al complejo. A su lado, entre arbustos, la primera sorpresa de la visita – un DC3.

20160802033913Bajamos de la moto y le dije a Nat que no pisara fuera de las zonas asfaltadas o de caminos claramente trillados, porque había minas por todas partes. Me lanzó una mirada fulminante que decía ‘divorcio’.

20160802033726Pasamos la verja y a través de más árboles y arbustos cerniéndose sobre la carretera, llegamos a la intersección de las tres pistas principales y, a nuestra derecha, las entradas al complejo subterráneo.

20160802041640201608020352532016080203540820160802035520La central estaba diseñada especialmente para cazas de combate, y las en las otras dos los daños de las explosiones eran evidenters, con enormes trozos de cemento armado colgando del techo abovedado y parte de las grandes puertas presurizadas de acero y cemento tiradas en el suelo.

2016080203570120160802034859Llevaba una buena linterna conmigo y empecé a aventurarme por el túnel, pero el aire estaba enrarecido, y una foto con flash reveló la cantidad de polvo en suspensión que había, así que no me arriesgué a internarme más sin una máscarilla. Habrá que volver antes de que la UE se entere de la existencia del sitio y mande sellarlo.

20160802035823A continuación recorrimos una cuarta pista que atravesaba la frontera entre Croacia y Bosnia. A medio camino había unos bloques de cemento que cerraban el paso con moto, y a ambos lados había señales prohibiendo el paso, pero no había ningún tipo de vigiliancia. Aqui estamso a ambos lados de la frontera, Nat en la UE y yo fuera de ella.

201608020414202016080204124420160802041152Después de la foto hicimos una pasada por la pista principal con la moto a fondo (¿quién no lo haría?) y contentos de no haber saltado por los aires por culpa de una mina, volvimosd a Korenica y emprendimos el camino a Korenica.

20160802042249Desde mi primer visita a Croacia la autopista que atraviesa el país siguiendo más o menos la costa ya está prácticamente completada, desviando la mayor parte del tráfico de las carreteras secundarias que eran la única manera de desplazarse por el país. Esto significa que carreteras que anteriormente eran infernales (horas atascado tras camiones y tráfico lento) estaban ahora gloriosamente vacías. Si venís a Croacia en moto, evitad la autopista, las carreteras del interior son una joya.

20160802060217Llegamos a Omiš a media tarde con un calor de 35 grados y casi lloramos cuando la mujer a quien alquilamos el apartamento nos recibió con un par de cervezas frías. ¡Me encanta esta costumbre!

Tras descargar la moto y darnos una ducha fría, nos cambiamos y fuimos a dar una vuelta por el centro y empezar nuestros cuatro días de relax con una mariscada enorme.

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Los lagos de Plitvice

Día 4 – Lunes 1 de agosto – Bus de Korenica a Plitvice a Korenica (0km)

A través de los tapones para los oídos escuché el distante sonido de la alarma del despertador sonando en nuestros dos móviles a las 7:00, luego Nat los apagó (sí, los dos) y volvió de nuevo el silencio. No intentó despertarme y yo, cansado como estaba tras dos días de viaje, no me preocupé demasiado de averiguar por qué. Una hora más tarde me desperté, me quité uno de los tapones e inmediatamente oí un trueno tremendo. Me giré hacia Nat y le pregunté: ‘¿En serio?’ Dos días viajando a temperaturas muy por encima de los 30ºC y hoy, el día que íbamos a recorrer a pie una de las atracciones turísticas más famosas de Croacia, ¿se pone a llover? Sin duda alguna, Dios me estaba castigando por haberme metido con sus evangelistas italianos…

20160801022012Esperamos un rato, pero el cielo no nos daba ninguna esperanza de que el tiempo fuese a mejorar pronto. Estaba cubierto de nubes amenazadoras y caían intensos chubascos cada pocos minutos. No había mucho que hacer, así que decidimos acercarnos al super a hacer algo de compra para comer y pasar el rato. De camino hacia allí vimos una caseta de información turística y preguntamos sobre el parque natural para ver si tendríamos tiempo de ver algo a la mañana siguiente antes de trasladarnos a Omiš por la tarde.

La chica nos dijo que había trenes y barcos si no queríamos andar demasiado, y el mapa mostraba también algunos cafés y restaurantes donde nos podríamos resguardar de la lluvia. No queríamos dejar pasar la oportunidad de visitar el parque y, viendo que había un bus en cinco minutos, decidimos allí mismo arriesgarnos, sin ni siquera volver al apartamento. Por suerte habíamos cogido chaquetas, la cámara, los pasaportes y algo de dinero.

20160801051218Seguía nublado, pero la lluvia había parado cuando el bus nos dejó en la entrada del parque. Estudiamos el mapa y decidimos subir a un barco para cruzar el lago central y andar hasta la atracción principal, la gran cascada. Se puso a llover de nuevo al llegar a la otra orilla, pero por suerte había una pequeña tienda de recuerdos donde pude comprar un chubasquero para evitar que la lluvia diese al traste con la visita ahora que ya quedaba claro que el lugar era algo por lo que bien valía enfrentarse a los elementos.

20160801053903Con 16 lagos e incontables cascadas que los conectan, el parque natural de Plitvice es uno de los más antiguos de Europa. Se pueden tardar hasta ocho horas en verlo a pie, incluso más si se quieren recorrer todos los senderos y rutas en el parque y sus alrededores. Si bien la mayoría de gente viene a Croacia atraída por sus playas, este paraje natural, catalogado como patrimonio de la humanidad por la UNESCO, es sin duda una visita obligada.

20160801070956Tras ver la gran cascada fuimos andando de vuelta hasta la entrada mientras la lluvia arreciaba y nos metimos en una cafetería donde aprovechamos para comer algo. No queríamos dejar la visita a medias, así que subimos a un tren para ir hasta la otra punta del parque y ver los lagos superiores.

20160801052628Sin duda alguna valió la pena, y tuvimos nuestra recompensa en forma de un respiro con la lluvia y menos turistas que en la gran cascada. Mi limitado talento narrativo no haría justicia al lugar, así que os dejo algunas fotografías. Podéis ver muchas más en Facebook.

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Máquinas expendedoras de porno

Día 3 – Domingo 31 de julio – De Terni a Ancona; ferry a Zadar; de Zadar a Korenica (311km)

No hace mucho leí un artículo que se titulaba Mis 25.000 maravillas del mundo. El título jugaba con el de la guía de Rough Guides 25 maravillas del mundo, y la autora lo abría describiendo un viaje que había hecho para ver la puesta de sol en Ayers rock, la famosa roca en Australia. Tras un viaje larguísimo, la experiencia de 10 minutos la había dejado más bien fría y con la sensación de haber ido hasta allí solo para poder tachar un nombre más de la lista de cosas que hay que ver que todos los turistas llevamos con nosotros. Algo más tarde decidió pasar por alto la oportunidad de ver la Gran Barrera de Coral porque prefería relajarse y tomar unas cervezas en un chiringuito y tras un momento de culpa pasajera por haber viajado tan lejos y no visitar la maravilla de la naturaleza, llegó a la conclusión de que si tuviera que escribir un libro sobre sus maravillas del mundo, éste contendría 25.000, no 25. La razón, explicaba, era que lo que hace especial un viaje, lo que ella recordaba pasados los años eran los pequeños detalles y vivencias que capturan nuestra imaginación y dan a cada país esa personalidad única y especial, como el hecho de que los billetes de dólares australianos estén impresos en una especie de plástico, de modo que uno puede pasarse el día surfeando y al terminar sacarse unos cuantos del bolsillo y comprar una cerveza fresquita en el chiringuito.

Nos pusimos en camino temprano, a las 7:00, porque según los billetes teníamos que estar en la terminal de ferries a las 9:30, tres horas antes de la hora de salida. Había llenado el depósito en Barcelona con la esperanza de llegar de costa a costa en Italia y repostar en Croacia, donde la gasolina no es tan cara como en este lado del Adriático, pero no preví las largas colas de embarque ni el trayecto rápido la noche anterior para llegar al hotel a tiempo, así que tuvimos que hacer un repostaje antes de Ancona. Fue en ese momento cuando descubrí una de las ‘maravillas’ que yo incluiría en un libro: una máquina expendedora que vendía DVDs porno. Al igual que las máquinas expendedoras de tabaco, había que enseñar un documento de identidad en la tienda para que la conectaran, y apoyada contra la pared de una gasolinera desierta a primera hora de la mañana cantaba una triste oda a la soledad de los camioneros de larga distancia.

20160731024313Durante la mayor parte del trayecto de Terni a Ancona el paisaje era sorprendentemente montañoso y, con poco tráfico, el viaje fue agradable y en su mayor parte tranquilo; solo vimos tres o cuatro conductores italianos adelantar a coches mas lentos con doble línea continua. Nosotros también lo hicimos, claro. A donde fueres haz lo que vieres, Sancho.

20160731042211Llegar temprano a Ancona tuvo su recompensa, y no encontramos cola ni para recoger los billetes ni para cambiar dinero, cosa que se agradece teniendo en cuenta el calor que hacía. Tampoco había cola para subir la moto al ferry, y embarcamos con un grupo variopinto, algunos de ellos ataviados para el viaje de forma… curiosa.

20160731051403_120160731060010Encontramos una buena mesa al lado de una ventana, en una cubierta con aire acondicionado y nos preparamos para lo que parecía que iba a ser una travesía tranquila, con el barco lejos de estar lleno. A penas había pasado ese pensamiento por mi cabeza cuando mi tranquilidad se hizo añicos. ¿Qué, esta vez? Os preguntareis. ¿Bebés berreando? ¿Camioneros borrachos? ¿Hordas de adolescentes sobreexcitados? No. Un grupo de evangelistas italianos.

20160731082950Empezaron a entrar en tropel en la zona del comedor donde estábamos y pronto nos encontramos rodeados y sin posibilidad de escape, pues estábamos en la esquina opuesta a la salida. Justo habíamos empezado a comer y, para desconsuelo nuestro, se sacaron de alguna parte una guitarra y unos timbales y empezaron a cantar, levantar los brazos, sacudir sus cabezas y alabar al Señor en general de forma bastante escandalosa. En cuanto terminamos de comer nos abrimos camino entre ellos mascullando unos cuantos ‘scusi’ y nos fuimos a buscar un café y un sitio más tranquilo. Como dicen: ‘La religión es como un pene. Es totalmente aceptable tener uno y sentirse orgulloso de ello pero, por favor, no vayas mostrándolo en público.’

20160731125710Llegamos a Zadar puntuales, y sobre las 19:00 ponía las ruedas sobre las carreteras Croatas por tercera vez en mi vida. La red viaria parecía ir mejorando con cada visita, y no tardamos mucho en llegar a nuestro destino en Korenica, pero lo que no parecía haber cambiado era el calor; estábamos bastante por encima de los 30ºC a pesar de ser ya ultima hora de la tarde. Por suerte Korenica está en las montañas, a casi 700m sobre el nivel del mar, y la temperatura era mucho más agradable.

20160731133706Nuestro alojamiento para los siguientes dos días era una pequeña casa de tres habitaciones, House Tony, donde Marine, nuestra anfitrión, nos recibió con un par de cervezas y un plato de galletas de chocolate.

20160801131610p.s. Espero que incluir la palabra ‘porno’ en el título atraiga más visitas a este post. Porno.