Los Alpes Albaneses

Día 14 – Jueves 11 de agosto – de Shkoëder a Theth (72,3km)

El plan del día era ir hacia el norte a Theth, una población en uno de los parques naturales más grandes del país, visitar la zona, quizá hacer alguna excursión y pasar la noche allí. Solo estaba a 70km y según el mapa la carretera debería ser buena; estaba marcada como carretera principal y llevaba al parque natural más importante del norte del país, al fin y al cabo.

Salimos de Shkodër a las 8:00 por la carretera que lleva a Podgorica y unos kilómetros después de dejar la ciudad giramos hacia el norte tras ver una señal que indicaba el parque. La carretera principal se volvió inmediatamente como la que habíamos encontrado en el lago en Montenegro: muy estrecha e irregular, pero al menos no había socavones y había gasolinera en casi todos los pueblos que atravesamos.

20160811034626Ante nosotros se elevaban grandes montañas recortadas contra el cielo de la mañana, dejando claro que estábamos en un parque mucho más salvaje que Plitvice o Lovćen; estas eran el tipo de montañas que estaba acostumbrado a ver en el Pirineo central. La carretera empezó a ganar cada vez más altura y nos sorprendió descubrir que mejoraba; seguía siendo estrecha pero el asfalto era nuevo, todo un placer. Seguimos ascendiendo a través de un valle, adelantando algunas furgonetas viejas cargadas de gente (los autobuses locales) hasta que llegamos al final del valle, donde la carretera se encaramaba por la empinada ladera de la montaña en una serie de horquillas cerradas hasta culminar en un puerto… donde terminaba.

20160811103332Había leído que esto ocurre con frecuencia en Albania; si el mapa dice que hay una carretera, habrá una, pero es imposible saber cómo de ancha será, en que condición estará o si estará asfaltada o no, y a menudo la carretera se termina y lo único que hay es una pista como la que encontramos 11km antes de llegar a Theth, nuestro destino. Es de destacar también que solo habíamos visto una señal más tras dejar la carretera principal, anunciando que entrabamos en el parque natural, pero no había caseta de control, centro de información turística ni carteles indicando rutas a pie. Cero infraestructura, solo las montañas, que en este punto ya se parecían más a los Alpes que a los Pirineos.

Un poco más allá del inicio de la pista encontramos una casa de madera que parecía un bar y paramos a preguntar sobre el estado del camino. Aparcados delante había un suizo y un italiano en KTM 990 Adventures que nos preguntaron si teníamos gasolina de sobra. Habían llegado por la misma ruta que nosotros, divirtiéndose de lo lindo, y no habían repostado en la última gasolinera.

Gente del lugar nos dijo que la pista estaba en buen estado, y parecía haber bastante tráfico, si bien era todo 4x4s y furgonetas. Decidimos seguir, y a pesar de que vimos dos o tres turismos, en algunos tramos la pista estaba tan mal que no creo que nadie en Europa occidental se atreviera a meter sus SUVs por ahí. Los de las KTMs se pusieron de pie y se lanzaron a por la pista con gusto, pero yo lo pasé bastante peor con la moto cargada a tope y pasajera para llegar hasta el fondo del siguiente valle, donde se encontraba Theth.

20160811065534A pesar de que los mapas lo indican como pueblo, Theth es poco más que unas cuantas casas desperdigadas sin calles, tiendas, ni servicios, y una pista en mal estado que lo conecta con el resto del mundo. Una de las poblaciones más importantes del parque natural era la definición misma de territorio virgen, como imagino que los Alpes debían ser hace siglos, antes de los turistas, los resorts de esquí y las excursiones con guía.

20160811054908A pesar de todo ello, habíamos encontrado la casa donde íbamos a pasar la noche en Booking.com, y había muchas otras casas de Theth en la web. La nuestra era una casa de campo de piedra de tres pisos donde una familia tenía tres habitaciones en alquiler, y justo tras nuestra llegada el hijo menor, que hablaba algo de inglés, nos presentó toda la familia, incluyendo la abuela, que nos recibió con un abrazo de oso. Era mediodía, y tras preguntar si éramos vegetarianos nos sirvieron una de las mejores comidas que he visto, todos los ingredientes naturales y del lugar. Ir un momento al súper no era una opción allí arriba.

20160811073554Por la tarde fuimos a dar una vuelta al ‘centro’ del pueblo: una caminata por el bosque hasta que encontramos más casas y el río que pasaba por el fondo del valle, y vimos que había una escuela que parecía en uso. Bueno, al menos una aula en la planta baja, ya que el piso superior parecía abandonado y el techo estaba dañado.

20160811104401201608111006412016081110462620160811104804Seguimos andando valle abajo intentando encontrar el camino hacia una cascada que parecía ser una de las atracciones del lugar, pero no había ninguna indicación. Preguntamos a varias personas y nos sorprendió encontrar unos cuantos turistas, hasta que descubrimos que el pueblo es el punto de inicio de muchas rutas de trekking, incluyendo una conocida como Ruta de los picos de los Balcanes, una travesía de 10 días que entra en Kosovo y Montenegro, a tener en cuenta de cara a futuras vacaciones.

Aun buscando el camino a la cascada vimos un cartel que anunciaba el museo local y decidimos ir a visitarlo.

20160811111447Como podéis ver, el acceso estaba adaptado para discapacitados.

20160811112652El edificio del museo tenía dos pisos: en la planta baja había un corral (en uso), y la planta superior alojaba el museo etnográfico, con la exposición dividida en dos salas.

2016081111190220160811112408DCIM123GOPRODCIM123GOPROSaliendo del museo vimos lo que asumimos que eran los curadores, pues no había otro ser vivo a la vista.

20160811112544De vuelta a la ‘calle’ principal encontramos otra casa de huéspedes donde por fin nos explicaron como llegar a la cascada. Caminamos hasta que la tuvimos a la vista, pero se estaba haciendo tarde y no llevábamos linternas para la vuelta, además el cielo se estaba cubriendo y se oían truenos justo detrás de los picos más cercanos, así que decidimos volver, ya que teníamos una buena caminata valle arriba hasta nuestra casa.
La lluvia nos pilló justo cuando pasábamos por la escuela y corrimos a refugiarnos bajo el porche, donde esperamos más de una hora a que pasara el diluvio mientras pensaba en qué íbamos a encontrar la pista para salir del valle al día siguiente.

20160811135359Cuando llegamos a la casa me sorprendió ver una Honda CBF1000 con neumáticos de carretera aparcada al lado de mi moto. Si a mi me había costado llegar hasta aquí, ese tenía que haberlo pasado fatal. Pregunté en la casa y me dijeron que pertenecía a un par de italianos que no sabían que la carretera era como era. No hay ninguna advertencia, y si se busca Theth en Google uno se imagina un pueblecito de montaña típico de un parque natural, así que no creo que los italianos fueran los únicos que habían reservado una habitación en una de las muchas casas disponibles pensando que esto era un destino turístico popular de fácil acceso.

Veremos qué pasa mañana cuando tengamos que volver a subir por la pista para salir del valle.

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